Tratamiento de Envejecimiento Facial

PROTOCOLO

El envejecimiento facial es un proceso multifactorial que afecta a la cara en diferentes niveles: pérdida significativa de hueso facial, pérdida de musculatura y redistribución de los compartimentos de grasa, envejecimiento y pérdida de colágeno. La piel se vuelve más fina, más seca, menos elástica y la dermis adelgaza debido a la pérdida del colágeno. Esto reduce la capacidad de la piel para retener la elasticidad y la humedad.

La utilización de protocolos combinados y progresivos me permite obtener el mejor resultado :

1. REDENSIFICACIÓN

Bio-estimulación de la piel

Es un tratamiento para la corrección estética de arrugas y pliegues, así como para voluminizar, rejuvenecer y corregir la flacidez. Es un procedimiento facial innovador que combina una inmediata corrección con la producción de colágeno natural por el propio cuerpo, neocolagenesis.

Regenerar a través de la estimulación de colágeno

Promueve la producción de colágeno de tipo I, colágeno de mejor calidad al colágeno Tipo III que es el que se genera mayoritariamente por los procedimientos hasta ahora conocidos, hecho que favorece que la piel mejore notablemente, con resultados estéticos más naturales.

Es un procedimiento mínimamente invasivo (dura aproximadamente media hora), realizado con micro jeringa o cánula que inyecta el relleno y que proporciona resultados inmediatos.

Es un tratamiento personalizado.

Con esta técnica se puede definir el contorno y restaurar volúmenes (levantamiento de cejas, sienes, mejillas, pómulos, pliegues naso labiales, líneas de marioneta, etc), corregir nariz y prolongación de mentón.

2. REPOSICIONAMIENTO

Hilos

Es una innovación tecnológica que ofrece tanto a mujeres y hombres lo que ningún tratamiento ha proporcionado antes de una manera simple y mínimamente invasiva: un rostro remodelado y la restauración del volumen por medio de un tratamiento de 30 minutos.

Se colocan a nivel subcutáneo en la zona a tratar suturas bidireccionales con conos. Con las suturas conseguimos levantar los tejidos faciales, corrigiendo el descolgamiento en pómulos, mandíbula o cuello. Estos conos de ácido poliláctico y glicólico, producen a su vez colágeno, reposicionando tejido y consiguiendo que el anclaje sea mucho más sólido.

Esta técnica no deja cicatrices y puede ser utilizada con éxito para todas las áreas de la cara y el cuello resultando en una apariencia más fresca y más joven. El tiempo de recuperación es mínimo y el paciente puede rápidamente volver a su plena vida social.

3. RELLENAR

Finalizar el protocolo rellenando aquellas zonas que hubieran perdido su volumen original.